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Predicaciones, Recursos

Francisco Ruiz

Posted: julio 27, 2017 a las 12:57 pm   /   by   /   comments (0)

Por mucho tiempo hemos dicho que la Palabra es la palabra profética pero la
Palabra de Dios es la regla por la cual Dios ha decidido que tengamos un común
denominador que es La Biblia. Su mensaje. Una preciosa historia de amor entre
Dios y el hombre y en esa historia está el corazón manifestado de Dios.
El salmo 119 nos habla de la palabra de Dios y sus funciones para nuestra vida
práctica. Dios manifiesta su corazón a través de su palabra. “Mis palabras son
espíritu”; “Cielo y tierra pasaran pero mis palabras no pasarán.”
El deber ser nos ha dañado tanto. Dios está buscando sinceridad de corazón, que
seamos esos hijos que se expresan. Que seamos como somos delante de él para
que su gloria nos transforme.
Las cosas de la vida nos quitan tiempo con Dios. Nada debe quitar, ni un proceso,
ni lo que hagas, como estudiante u obrero. Tenemos que batallar día a día para
estar frescos y actualizados, conforme al cielo, con lo que Dios está diciendo, el
diseño eterno de Dios. Una persona no actualizada está desintonizado, fuera de
tiempo, de época, obsoleto. Debemos movernos al ritmo del cielo. Toda tu vida
tiene que estar rodeada de la palabra de Dios. Pero no tiene que ver con un nivel
cuantitativo sino con calidad celestial. El wifi del cielo tiene una descarga, una
banda ancha increíble. La contraseña es “clama a mi y yo te responderé”. El cielo
y la palabra te tienen que nutrir. La palabra de Dios delante de todas las
cuestiones.
La palabra de Dios son las sentencias sobre tu vida. Satanás es un falsificador, y
nuestra vida ha sido tan traumada por lo que nos dijeron. En el mundo hay
muchos agentes que sentencian y esa es la voz de Satanás.
La palabra de Dios tiene que ser tu sustento. Tiene que haber una cercanía
perfecta. ¿Cuál es tu palabra de Dios para este día, este año, los próximos 5 años?
¿Con qué palabra te llamó? Si Dios te trajo con una palabra, también te tiene que
sacar con una palabra.
La palabra es espíritu, y nosotros somos espíritu, hay algo en común. ¿Por qué
Dios nos dejó la palabra si nos dio el espíritu? Porque Dios nos habla a cada uno
de nosotros. Pero nosotros, en nuestra alma, filtramos las cuestiones
espirituales. Antes éramos más espíritu que alma y cuerpo, pero en la caída, el
espíritu pasó a segundo y tercer lugar. Primero somos almáticos, luego físicos y
luego espirituales.
Dios quiere despertar el espíritu de nuevo para que tenga conexión. Lo que Dios
ha determinado sobre ti es sí y amén y lo vas a ver. Qué bueno es mirar para atrás
y ver que tus peldaños son la palabra de Dios. Lo que Dios habló y sentenció
sobre ti. Tienes que tener una palabra directriz para tu vida.
Nadie puede oponerse a lo que Dios ha determinado. Si estás actualizado cada
día serás una persona indestructible. Viene precisión sobre tu vida, basta de
misticismo, profesionalismo. Tenemos que estar en otros niveles. Tu trauma no

puede gobernarte toda la vida. Si Dios te está hablando mañana tenés que ser
mejor que hoy. Tiene que acabarse la mediocridad cristiana. Basta de “Dios me
dijo” y no avanzar a ningún lado, basta de esa vida almática y desintonizada.
Pero en este camino Dios te sorprende y va armando la escena para que avances,
crezcas y llegues a destino.