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Pasión para compartir el Evangelio

Posted: junio 23, 2016 a las 9:13 pm   /   by   /   comments (0)

Hiram Maldonado

¿Cómo llegamos a ser cristianos? Aceptando a Cristo en nuestro corazón.

La salvación es un primer paso.

Juan el Bautista predicaba el arrepentimiento porque el Reino de los Cielos se estaba acercando.

Jesús no vino a señalar lo malo del mundo, vino para obedecer al Padre.

Jesús caminaba y las cosas se le oponían a Él.

Abraham, el padre de la fe, Jacob, David … en su carácter humano eran un desastre.

Dios sabe que nosotros somos humanos, carnales, no nos va a matar o dejar por nuestros errores. Él sigue apostando en nosotros, aún siendo imperfectos.

Había una responsabilidad en nuestros padres espirituales.

¿Dónde está tu seguridad? En la época en que vivimos no hay NADA que te de seguridad. Nuestra única seguridad es Dios.

Dios te creó a Su semejanza para la justicia y la gloria de Él. Cuando me muevo en la dimensión de que soy creación de Dios y vivo en un mundo espiritual, no soy más ilimitado.

¿Cuáles son los principios del Reino? Obedecer, hacer la voluntad de Dios, y nuestro ejemplo es Jesús. El vivía en otros principios, otras leyes. Jesús no utilizó su poder-de-Dios aquí sobre la tierra, sería injusto para nosotros.  Pero así podemos llegar a ser semejantes a Cristo.

La Palabra dice que nosotros haremos cosas mayores que Él.

El caminó en obediencia al Padre, no se movía por la realidad humana.

No tenemos que buscar como cristianos el no tener problemas, siempre vamos a tener problemas. Nuestra meta principal es obedecer a Dios, y predicar. Los problemas del día a día nos llevan a vivir una fe más profunda, más real.

Gloria a Dios por las dificultades porque éstas nos llevan a buscar más el corazón de Dios.

Santiago 1: 2-4 – “Sumo gozo cuando nos encontramos en diferentes pruebas.”

Por nuestro motor propio humano no podemos hacer nada, porque vivimos en la carne. La pelea es dejar de vivir en la carne y vivir en el Espíritu.

Ningún individuo en su finitud, puede aguantar mucha presión, se quiebra. El hombre individualista no puede aguantar tanta presión del mundo de hoy, por eso hay depresión, falta de identidad.

Muchas veces como cristianos nos paramos sobre bases que no son firmes, y cuando llega el enemigo nos rompe el puente. Somos finitos, no fuimos creados para aguantar la presión.

La mejor virtud es ser débiles, para que Dios se haga fuerte en nosotros.

Nos creemos inmortales en esta tierra, pero cuando entendemos la magnitud de la grandeza de esta tierra, nos sentimos nada.

Somos tan débiles y limitados y creemos que tenemos la fuerza suficiente para pensar que tenemos derechos, de pelear en contra de los gigantes.

¡DIOS SE FORTALECE EN NUESTRAS DEBILIDADES! No peleemos por ser fuertes, por tenerla clara.

Somos tan necesitados de Dios… dejemos que Cristo crezca en nosotros.