Newsletter subscribe

Biblioteca, Devocionales, Recursos

El milagro de Naamán

Posted: abril 27, 2016 a las 9:29 pm   /   by   /   comments (0)

Martha de Rodríguez

2° Reyes 5

Naamán era jefe del ejército de Siria y tenía prestigio ante el Rey. Era un soldado valiente pero enfermo de lepra.

Llegó a él palabra de Dios a través de su criada israelita quien había sido capturada para servirle. Por medio de ella, llegó la bendición; no eligiendo ser víctima, sino decidiendo ser usada por Dios.
¡Dios usa gente común!
La Fe es la que mueve la mano de Dios, la que opera los milagros. Ella tenía la certeza de que Naamán sería sano.

El milagro se opera cuando nos movemos.

Generalmente pensamos que primero tiene que venir el milagro y luego nos movemos, pero la palabra de Dios nos enseña que primero tenemos que movernos y luego opera el milagro. Naamán se movió y sucedió el milagro.

Aún teniendo prestigio se rindió, pasó por vergüenza, humillación pero al moverse se produjo el milagro.

Dios hace las cosas a su manera. Necesitamos hacer las cosas a su manera.

Naamán se movió hasta el profeta, pero creía que sucedería algo extraordinario al verle; pero no, el profeta lo envió a zambullirse en el río Jordán. Los criados se le acercaron y comenzaron a alentarlo. ¿Qué tipos de criados estamos siendo? Necesitamos dar palabras de ánimo, no de desánimo.

Naamán se sumergió hasta siete veces, exponiendo su lepra. Fue libre, se produjo el milagro de la enfermedad que llevaba oculta. ¿Cuál es la enfermedad que llevamos oculta?

Naamán tomó esa oportunidad, la única que tenía. Necesitamos tomar esa oportunidad.

¿Qué es lo que nos impide movernos al milagro, a caminar a la manera de Dios?

Llevemos nuestro sacrificio con olor fragante ante el Señor.